El fácil acceso a las redes sociales y el contacto permanente que los niños y adolescentes tienen con internet, los ha convertido en blanco fácil de abusadores que se encuentran al acecho de menores. Cada vez son más frecuentes los casos de engaño, acoso y abuso en las redes sociales.


Normalmente, el Groomer (acosador) busca a su víctima a través de las redes sociales que el menor utiliza, investigando todo lo que puede sobre él (fotos, gustos musicales, hobbies…) y una vez que ya se ha decidido, empezará el grooming, que suele catalogarse en 4 fases:

Fase de amistad: 

Cada Groomer intentará atraer su atención de distintas maneras con el fin de conseguir lo que quiere: mediante engaño, seducción o pago

Mediante engaño: Haciéndose pasar por otro menor. El acosador se gana poco a poco la confianza del menor, creando una amistad ficticia y obteniendo información valiosa de la víctima, datos personales, secretos, temores…

Mediante seducción: Las víctimas más propensas suelen ser aquellas que tienen una autoestima baja. El acosador aquí no se hace pasar por menor, sino por adulto, ya que son especialistas adulando y alabando no sólo al niño, sino a todo lo referente a él, sus gustos, sus aficiones…

Mediante pago: Es el más directo de todos, ya que no se anda con rodeos. El acosador ofrece regalos o dinero en efectivo a cambio de fotos o videos de índole sexual. El material que consigue no necesariamente tiene que ser muy comprometido, ya que con ese material empezará a realizar chantajes al menor.

Fase de relación

Una vez que el acosador se ha ganado la confianza del menor a través de las redes sociales, intentará que la comunicación sea más directa, por WhatsApp, fACEBOOK, … cualquier comunicación le valdrá siempre y cuando estén ellos dos solos. Una vez conseguido, los tonos de las conversaciones serán más picantes, y el acosador intentará conseguir más fotos y vídeos, cada vez con mayor contenido sexual.

Fase de inicio de abusos

Una vez que el menor ha accedido y le ha enviado material, la cosa se pone realmente fea. El Groomer empezará a extorsionarle y chantajearle. Si no quiere que se hagan públicas, deberá enviarle más material. El tono conciliador y amable de las conversaciones anteriores cambia radicalmente.

Fase de abuso y/o agresión

Hay Groomers que se “contentan” con las fotos, pero en la mayoría de los casos, el objetivo final es el contacto físico, tocamientos o relaciones sexuales. La cita suele ser en un entorno que el acosador puede controlar, y rara vez es en el propio domicilio.