Los robots se están acercando a pasos agigantados a los que veíamos en las películas, haciendo la realidad cada vez más parecida a la lo que antes era ciencia ficción. Por ejemplo hace un par de semanas habíamos hablado de los increíbles robots con formas animales que produce la compañía Festo, haciéndonos dudar en algunos casos de si se trataba de un robot real o una animación de un prototipo.


Pero Festo no es la única empresa que parece ir muy adelantada a su época. 
Boston Dynamics es otra asombrosa compañía que trabaja para crear los robots humanoides más increíbles que jamás hayas visto. Hace un tiempo sufrieron un triste revés, cuando su proyecto LS3 (Legged Squad Support System) con el ejército de los Estados Unidos consistente en fabricar una mula de carga robótica fuera cancelado por que no se cumplieran las expectativas de generación de ruido, a pesar de contar con un prototipo totalmente funcional.


Bueno parece que esa platica no se perdió del todo, pues Boston Dynamics ha presentado al mundo esta semana su más reciente creación.

 Se trata de Atlas un robot humanoide que no solo puede caminar como una persona, sino que además tiene la capacidad de hacer algunas tareas aparentemente básicas como lo es abrir y cerrar puertas o recoger cajas, pero que para el mundo de la robótica eran imposibles hasta hace poco, además Atlas posee un equilibrio envidiable haciéndolo capaz de recuperarse de tropiezos y empujones.


Atlas lleva en desarrollo varios años, y hemos visto cómo ha evolucionado con el tiempo, siendo esta nueva versión la más sorprendente que la compañía ha mostrado. 




Altas está equipado con cámaras de video estereoscópicas y un sistema de mapeo del terreno laser, que le permite enterarse en tiempo real de los obstáculos que tiene enfrente y así ajustar su equilibrio para no caer por los terrenos escarpados o cuando es empujado.

De seguro más de uno se habrá preguntado al ver el video de Atlas en acción si una tecnología como ésta ahora si va a tener el potencial de reemplazar a los hombres en actividades físicas.




Bueno aún es pronto para decirlo, pero cómo van los avances no pareciera descabellado pensar que en unas décadas algunos obreros y empleados de fábricas ya no serían miembros de un sindicato, o cobrarían un salario, sino que trabajarían incansablemente sin protestar las 24 horas.