¿Sabías que cada año se arrojan alrededor de 9,5 millones de toneladas de plástico a los océanos, de los cuales entre el 15 y el 31% lo conforman los microplásticos contaminantes? Esto trae como consecuencia un enorme conjunto de deshechos que provoca un daño medioambiental sin precedentes,  según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Es por esto que hoy les compartimos uno de los temas que más preocupan en la actualidad a sectores como la cosmética, a científicos y a organizaciones medioambientales y son los llamados microplásticos contaminantes.

¿Qué son los microplásticos y de qué están hechos?

Como su nombre lo indica, los microplásticos son pequeñas piezas de material plástico que causan daños irreversibles en el medio ambiente. Aunque no existe, ni está consensuada, la medida exacta de un microplástico, su tamaño es menor de 5mm, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) que utiliza este parámetro para clasificarlos.

Estas pequeñas piezas están hechas principalmente de:

  • Polietileno, aparece como Polyethylene (PE).
  • Polipropileno, suele aparece como Polypropylene (PP).
  • Polietileno glycol, suelen aparecer como PEG- seguida de un número, por ejemplo PEG-32.
  • Polimetacrilato de metilo (PMMA).
  • Tereftalato de polietileno (PET).

¿Pero por qué son tan nocivos y cómo pueden impactar negativamente a las personas?

Los microplásticos se encuentran presentes en nuestras vidas, en nuestro día a día, pero principalmente están en ríos, lagos y océanos; Provienen de una infinidad de fuentes de productos de uso cotidiano como la ropa, productos cosméticos, productos de limpieza, neumáticos, envases, guantes, mascarillas, deshechos de multitud de procesos industriales que se van degradando día a día hasta convertirse en fragmentos muy pequeños que van directamente al medio ambiente.

Sin embargo y para ponernos en contexto, estas pequeñas partículas contaminantes, no sólo impactan negativamente a nuestro planeta, sino también nuestra salud a través del aire, de productos cosméticos no certificados y de los alimentos, entre otros.

¿La razón? Los microplásticos pueden estar presentes en diversos productos de cuidado e higiene personal como en geles de ducha, en exfoliantes (90% de su composición), en algunos detergentes, de los cuales sus residuos, al ser partículas tan diminutas, van directamente al mar, en donde posteriormente pueden llegar a ser consumidos por animales, los que a su vez pueden ser consumidos por personas.

¿Qué medidas podemos adoptar para mejorar esta situación?

Como ya has podido leer, la exposición a los microplásticos es muy elevada, pero siempre hay pequeños pasos que puedes dar para empezar a cambiarla. 

En este artículo te damos 10 consejos para evitar los microplásticos en tu día a día y sustituirlos por alternativas sostenibles. ¡Aquí van!


1. Usa un cepillo de dientes biodegradable, con cerdas naturales.

2. Evita el uso de sartenes antiadherentes recubiertas de teflón.

3. Evita el uso de maquinillas de plástico y de discos desmaquillantes desechables. Estos últimos puedes sustituirlos por discos reutilizables de fibras naturales.

4. Usa cosméticos, jabones y otros productos de higiene personal que no contengan ingredientes plásticos como siliconas y parafinas. Busca productos que sean naturales y que no contengan micropartículas.

5. Sustituye los habituales productos de plástico de usar y tirar por sus equivalentes sostenibles, como las bolsas reutilizables, los bastoncillos de bambú o las pajitas de acero inoxidable. 

6. Compra productos y alimentos a granel y sin envasar.

7. Sustituye las botellas de plástico por botellas de cristal. 

8. Evita la ropa elaborada con fibras sintéticas y da prioridad a los tejidos naturales.

9. Envuelve tus almuerzos y comidas en recipientes reutilizables sin plásticos.

10. Usa detergentes ecológicos y esponjas de fibra natural para lavar tus platos.